Uno de los principales objetivos de INLAC es mejorar la calidad de la leche y los productos lácteos, así como de todos los procesos que intervienen en la cadena agroalimentaria. La comercialización de productos lácteos sanos y seguros es un requisito obligatorio para todos los agentes que forman la Interprofesional. Todos los eslabones de la cadena láctea deben asumir la responsabilidad de proponer productos lácteos que satisfagan las más altas expectativas de los consumidores. Los ganaderos, los proveedores de las explotaciones lecheras, los transportistas, los fabricantes de productos lácteos, los distribuidores y los detallistas son parte integral del sistema de gestión de la calidad y de la seguridad alimentaria.
La normativa establece que las empresas lácteas dispongan de programas y procedimientos de seguridad alimentaria basados en los principios de análisis de peligros y puntos de control críticos (APPCC). La aplicación de forma general de estos principios a la producción primaria no es viable. Como forma de fomentar las prácticas higiénicas apropiadas en las explotaciones ganaderas, el Reglamento (CE) n° 852 /2004, que entra en vigor el 1 de enero de 2006, plantea la elaboración de guías de prácticas correctas. La utilización de estas guías por parte de los ganaderos es voluntaria.
Desde empresas lácteas, organizaciones profesionales u organismos públicos, se han desarrollado programas destinados a garantizar la seguridad de la leche producida en las explotaciones. Algunos de estos programas se basan en sistemas de control interno y otros recurren a empresas externas que verifican y certifican su aplicación.
Esta guía de prácticas correctas quiere proporcionar al sector lácteo español un marco genérico para programas de seguridad alimentaria, centrándose en el reconocimiento del trabajo del ganadero, en la salud del consumidor y en la imagen del GPCVL INLAC 15/12/05 Seguridad Alimentaria 4 sector lácteo. Se plantea como una propuesta de mínimos que debe ser aceptada por los agentes del sector previamente a su presentación a la Administración.
Para los agentes que ya han elaborado su propio referencial de calidad, esta guía quiere suponer una base común para todos ellos. Los agentes que aún no disponen de un documento específico pueden utilizar directamente la guía, o desarrollar su propio sistema a partir de ella.
Para el ganadero, primer eslabón de la cadena de producción láctea, la guía de prácticas correctas se diseña como una herramienta para ayudarle en la tarea, que lleva tanto tiempo desempeñando aportando su tradicional buen hacer y su profesionalidad. Esta tarea no es otra que la de combinar la rentabilidad de su explotación y su responsabilidad en la protección de la salud humana.
La guía recoge preceptos legales y propone una serie de requisitos y prácticas agrupadas en las cinco áreas que se han considerado más importantes dentro de las explotaciones de vacuno de leche. En cada área se definen los objetivos que se pretende alcanzar, los requisitos que deben cumplirse, así como las prácticas correctas que el ganadero, que voluntariamente la suscriba, se compromete a realizar.